domingo, 25 de diciembre de 2011

BAHIA BLANCA: homenaje al 109 aniversario del nacimiento de CARLOS DI SARLI

El próximo 07 de enero de 2012 a las 10:30 hs  se colocara una plaqueta en homenaje al 109 aniversario del nacimiento de CARLOS DI SARLI en el monumento a su figura ubicado en la calle Yrigoyen al 600  de esta ciudad, evento este enmarcado en el ciclo “BAHIA BLANCA NO OLVIDA” que lleva adelante la productora Dandy producciones a cargo de JOSE VALLE, dicho homenaje consistirá en la colocación de una imagen del genial pianista con una descripción de su vida y obra.
CARLOS DI SARLI: “NO HABRA NINGUNO IGUAL, NO HABRA NINGUNO”
Pianista, director y compositor (Bahia Blanca 7 de enero de 1903 – Olivos  12 de enero de 1960)
Nacio en  la casa sita en la calle  San Martín 48 y su infancia y juventud la vivío en la casa  de la calle Buenos Aires(Hoy  Irigoyen,) número 511 , de Bahia Blanca.
Nadie como él supo combinar la cadencia rítmica del tango con una estructura armónica, en apariencia sencilla, pero llena de matices y sutilezas, impuso un sello propio, un perfil musical diferente que se mantiene inalterable en toda su prolongada trayectoria.
Dos tangos de su autoría son considerados clásicos del género. El primero es en homenaje a su maestro Osvaldo Fresedo y se llama “Milonguero viejo”; el segundo es un reconocimiento a su ciudad natal, “Bahía Blanca”. No son sus únicas creaciones, pero son las más memorables. Tan memorable como su famosa mano izquierda, “su zurda milonguera” , como dijera un crítico, esa zurda que le otorgaba al sonido del piano un toque distintivo y distinguido, pleno de sutilezas y matices. La mano izquierda de Di Sarli se reconocía por esa manera de decir, de acentuar, de modula
El Señor del Tango fue absolutamente respetuoso de la melodía y el espíritu de los compositores de su repertorio, adornando de matices y sutiles detalles la instrumentación orquestal, apartándose de la falsa contradicción que existía entre el tango evocativo tradicional y la corriente vanguardista.
Los cantores en tiempos del sexteto, fueron por orden de participación: Santiago Devin, Ernesto Famá, Fernando Díaz, Antonio Rodríguez Lesende, Roberto Arrieta e Ignacio Murillo.
El primer cantor de la orquesta fue Roberto Rufino, a quien lo siguieron Antonio Rodríguez Lesende, Agustín Volpe, Carlos Acuña, Alberto Podestá, otra vez Roberto Rufino, nuevamente Alberto Podestá, Osvaldo Cabrera, por tercera vez Roberto Rufino, otra vez Alberto Podestá, Jorge Durán, Raúl Rosales, por cuarta vez Alberto Podestá, Osvaldo Cordó, Oscar Serpa, Mario Pomar, nuevamente Oscar Serpa, Roberto Galé, Roberto Florio, y finalmente Jorge Durán otra vez y Horacio Casares.
La imagen suya, sentado frente al piano con sus lentes ahumados y su leve sonrisa se transformó en un clásico.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Cipriano Reyes, el viejo sindicalista y fundador del gremio de la carne

Cipriano Reyes, el hombre que se animó a decir: “Yo hice el 17 de Octubre” que era como decir “a Perón lo hice yo”. Y si no lo hubiera hecho, igualmente hubiera tenido que pasar a la historia tan sólo por haberlo dicho. Haberlo dicho, y que muchos creyeran que fuera cierto, le ganó el odio de unos y otros. De los peronistas, porque el líder no puede tener mentores. Y de los antiperonistas, porque no se cansaban de mentar a los padres de Perón y don Cipriano puso la cara.
  Había nacido en Lincoln con siete hermanos y un padre que había llegado a la Argentina para trabajar en el circo criollo de los Podestá. A los 12 o 13 años fue obrero en la vidriería La Asunción, en Caseros 3131. “Tenían mucha fama de negreros”, contó y allí participó en las primeras reuniones de anarco sindicalistas de los que siempre habló como sus maestros. En 1921 se mudó con sus padres a Zárate y trabajó en el frigorífico Armour, donde en 1923 participó en la fundación del primer sindicato de la carne.
De allí se mudó a Necochea y a principio de los ‘40 recaló en Berisso, donde se empleó como obrero del frigorífico Anglo y reanudó la militancia sindical. Era un gremio muy trabajado por los gremialistas comunistas que ya estaban declinando. En su biografía, Reyes reconoce que cuando empezó su actividad sindical, los gremios estaban controlados por anarquistas, socialistas y comunistas. “Yo me sentía muy unido afectivamente a ellos –afirmó– pero no compartía su ideología”. Reyes definió su ideario como un socialismo no marxista y lo cierto es que fue duro competidor de sus compañeros de izquierda.
Su participación en la creación del sindicato de la carne hubiera bastado tal vez para hacerle un espacio en la memoria. Pero la historia argentina se acercaba, sin que sus protagonistas lo supieran, a una encrucijada decisiva: el 17 de octubre de 1945.
Hay muchas versiones sobre ese día fundacional para el movimiento peronista y para la nueva etapa que se abría: la historia gorila, la de la liturgia peronista, la de Cipriano Reyes y otras. Reyes había conocido a Perón antes de ese día. Había hecho huelga, se había peleado con los “cosacos” y estaba detenido en la Policía Federal. Su hermano hizo gestiones para liberarlo y una de ellas fue ante el secretario de Trabajo. Un día salió en libertad y de allí lo llevaron a la oficina del coronel Juan Perón. “Necesitamos hombres como usted” decía que le dijo.
Cipriano Reyes estaba seguro de su liderazgo y sintió que el destino de ese hombre que le pedía ayuda dependía de él, más de lo que el suyo dependía del de Perón. Y la historia posterior demostró que estaba equivocado.
Cuando Perón, que era secretario de Trabajo y vicepresidente, fue obligado a renunciar y llevado preso a Martín García, se produjo un tironeo en la Confederación General del Trabajo. Los sindicatos independientes lograron una ajustada mayoría frente a socialistas y comunistas para declarar una huelga el 18 de octubre, pero no se habló de movilización.
La historia que difundió el peronismo borró a Reyes de esa fecha. En ella, la agitadora era Evita, a quien se la mostró recorriendo las fábricas de Avellaneda para convocar a los obreros a la Plaza de Mayo a exigir la libertad de Perón. En pleno peronismo, Reyes se atrevió a cuestionar esa versión y se puso en el lugar de Evita.
Cipriano Reyes contó que el gremio había decidido movilizarse el 16, lo postergaron un día y así salieron a la madrugada para llegar a las 4 de la tarde a la Plaza. “Teníamos cinco mil activistas organizados y cada uno de ellos podía traer a otros cinco, o sea que de partida contábamos con 25 mil personas dispuestas y a la mitad del camino ya éramos como 50 mil”. En el camino se sumaron obreros de los barrios fabriles del sur, hasta convertirse en la masa que copó la Plaza de Mayo. A lo largo de su vida insistió siempre con esa versión, aunque ningún otro corroboró la existencia de una convocatoria puntual tan clara en la gestación del 17 de Octubre. Y por supuesto tampoco se pudo corroborar el papel tan protagónico que le asignaron a Evita. Lo que sí es cierto es que cuando Perón se presentó a elecciones, lo hizo con el Partido Laborista que había fundado el gremialista de la carne que, a su vez, fue elegido diputado.
Pero a Reyes no le gustaba el verticalismo y se rebeló contra la orden de Perón de disolver el Partido Laborista para conformar el Movimiento Nacional Justicialista. A partir de allí pasó a la oposición y no era hombre de callarse la boca. Fue detenido, denunció torturas y atentados e incluso en uno de ellos murió su chofer y él resultó herido en una pierna. Estuvo preso hasta 1955. Cuando salió en libertad, su figura se opacó. En un universo dividido entre peronistas y antiperonistas, su posición de alguna manera más ecléctica no tenía lugar. Hasta el final de sus días acompañó el letargo de su Partido Laborista que nunca más ganó una elección, y cedió entrevistas para irritar a peronistas y antiperonistas con su versión de la historia de la que fue, contra la corriente y sin lugar a dudas, un protagonista importante.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Juan Martín de Pueyrredón

Nació en Buenos Aires el 18 de diciembre de 1777. Estudió en París y regresó a Buenos Aires en 1806, poco antes de la primera invasión inglesa.
Fue uno de los líderes de la resistencia contra el invasor al frente del regimiento de Húsares, y fue uno de los artífices de la rendición británica ocurrida el 12 de agosto de 1806. Como premio a su valor el Cabildo de Buenos Aires lo envió en calidad de diputado a las Cortes de Madrid. En 1809 regresó al país y en 1810 fue nombrado Gobernador de Córdoba por la Primera Junta.
En 1811, asumió el cargo de General en Jefe del ejército del Alto Perú hasta marzo de 1812, cuando fue reemplazado por el General Belgrano.
Pueyrredón regresó a Buenos Aires y fue convocado a incorporarse como miembro del Primer Triunvirato al caducar el mandato de uno de los triunviros. Tras la caída del Triunvirato fue detenido y confinado a San Luis. En esta región ganó un gran prestigio y fue electo diputado por Cuyo ante el Congreso de Tucumán. Bajo la influencia de San Martín y el fuerte apoyo de Buenos Aires y el Alto Perú, fue designado por el Congreso para ocupar el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 3 de mayo de 1816. Desde esta función, colaboró activamente con la campaña libertadora de San Martín.
En abril de 1819, renunció a su cargo y marchó primero a Montevideo y luego a Francia. Regresó al país en 1849 y falleció pocos meses después, el 13 de marzo de 1850.

Juan Lavalle

Juan Galo de Lavalle fue uno de los hombres más controvertidos de nuestra historia nacional. Héroe en las campañas de San Martín y Bolívar, respondió a la ideología unitaria, que defendió ciegamente hasta el fin de sus días. El fusilamiento de Manuel Dorrego, ordenado por él, contribuyó al encumbramiento de Juan Manuel de Rosas como gobernador de la provincia de Buenos Aires, contra quien se levantará sin éxito en repetidas oportunidades, siempre en defensa de la causa unitaria.
Juan Galo de La Valle nació el 17 de octubre de 1797 en Buenos Aires. Fue el quinto hijo de Manuel José de La Valle y Cortés y María Mercedes González Bordallo. Su padre, descendiente directo del conquistador de México, era contador general de las Rentas y el Tabaco del Virreinato del Río de la Plata.
En 1799, los De La Valle se trasladaron a Santiago de Chile. Desde allí, palpitan las noticias de las invasiones inglesas, alarmados por la ineficiencia de las autoridades coloniales para resistir a los ingleses.
Ya en 1807 la familia se muda nuevamente a Buenos Aires. Por entonces, la crisis del imperio español comenzaba a evidenciarse y grupos de jóvenes criollos se plantean la posibilidad -lejana todavía- de cortar los lazos con la metrópoli.
La Revolución de Mayo resultó claramente adversa para con los De La Valle, por su subordinación a las autoridades españolas. Recién en 1812, una vez asumido el Primer Triunvirato, el gobierno nombra a Manuel (amigo cercano de Bernardino Rivadavia, secretario del Triunvirato) administrador de la Aduana de Buenos Aires.
El Primer Triunvirato es derrocado en octubre de 1812 por fuerzas dirigidas por militares pertenecientes a la llamada Logia Lautaro, entre quienes se encontraban Carlos María de Alvear y José de San Martín.
A cargo del Regimiento de Granaderos a Caballo, San Martín decidió encaminar la formación de un conjunto de jóvenes voluntarios que se incorporarían como cadetes. Pertenecientes en muchos casos a las familias más distinguidas de la ciudad. Juan Galo de Lavalle (que en esa época suprimió el "de" de su apellido y lo apocopó, posiblemente para evitar la vinculación con los apellidos españoles) pidió su alta como cadete y fue aceptado en agosto de 1812.
Se destacó en las prácticas rigurosas impuestas por San Martín y rápidamente se ganó su respeto. Sin embargo, Lavalle no fue escogido para participar en el Combate de San Lorenzo, en el que las tropas de San Martín se impusieron sobre los realistas y su bautismo de fuego tuvo lugar durante la toma de Montevideo, en 1814. Allí, quiso el destino que actuará bajo las órdenes de Manuel Dorrego.
Cuando San Martín se hizo cargo del Ejército de los Andes, Lavalle recibió la orden de trasladarse a Cuyo para incorporarse al mismo. Allí, en uno de los convites organizados por Remedios de Escalada de San Martín, la joven esposa del Libertador, Lavalle conoció a su futura esposa, María de los Dolores Correas.
Durante el cruce de los Andes, Juan Lavalle marchó a la vanguardia, bajo las órdenes del brigadier Miguel Estanislao Soler. Se destacó en el triunfo de Chacabuco, en febrero de 1817, y ya ostenta el grado de general en jefe, cuando el ejército patriota fue derrotado en Cancha Rayada. Luego de la victoria de Maipú, Lavalle acompañó a San Martín en el avance sobre Perú, en el cual también brilló por sus dotes militares.
Lavalle formó parte del ejército que San Martín envió a Simón Bolívar para continuar con la independencia americana y participó de la campaña al Ecuador. Tuvo una actuación excepcional en los combates de Río Bamba y Pichincha.
Juan Lavalle retornó a las Provincias Unidas en 1823, y tras un breve paso por Mendoza, donde vistó a su prometida, emprendió la marcha hacia la capital del antiguo Virreinato. El gobierno de Martín Rodríguez lo recibió con honores. Lavalle se sorprendió de los cambios ocurridos en la ciudad, los cuales se encontraban fuertemente relacionados con las reformas llevadas adelante por uno de los ministros de Rodríguez, Bernardino Rivadavia.
Lavalle cumplió su promesa y regresó a Mendoza, donde contrajo matrimonio con María de los Dolores en abril de 1824. Regresó a Buenos Aires junto con su esposa y fue nombrado jefe del Cuarto Regimiento de Infantería, cuyo objetivo era cubrir la frontera sur del río Salado con el fin de avanzar sobre el territorio dominado por los indígenas, un problema que comenzaba a inquietar fuertemente al gobierno. Se pretendía demarcar una nueva línea de frontera que debía estar comprendida entre las costas del mar y las orillas del río Las Flores, pasaría por Balcarce y Tandil y avanzaría hacia el oeste, hacia el límite con Santa Fe.
En febrero de 1826, Bernardino Rivadavia fue designado presidente de las Provincias Unidas. La gestión de Rivadavia fue fuertemente resistida por los representantes de las provincias, quienes veían en él la consagración del ideario unitario.
En tanto, comenzó a destacarse entre los opositores la figura de Manuel Dorrego, que desde las páginas del diario El Tribuno hostigaba continuamente al poder Ejecutivo representado por Rivadavia y criticaba su proyecto de ley electoral en estos términos:
"...Y si se excluye a los jornaleros, domésticos asalariados y empleados también, ¿entonces quién queda? Queda cifrada en un corto número de comerciantes y capitalistas la suerte del país. He aquí la aristocracia del dinero, entonces sí que sería fácil poder influir en las elecciones, porque no es fácil influir en la generalidad de la masa, pero sí en una corta porción de capitalistas; y en ese caso, hablemos claro, el que formaría la elección sería el Banco, porque apenas hay comerciantes que no tengan giro en el Banco, y entonces el Banco sería el que ganaría las elecciones, porque él tiene relación con todas las provincias. "
Juan Lavalle fue enviado a integrarse al ejército en la guerra con el Brasil, donde nuevamente se destacó por sus dotes militares.
En tanto, en Buenos Aires en 1826, las gestiones diplomáticas para concluir la guerra con Brasil,  nada favorables para las Provincias Unidas, y la sanción de una Constitución unitaria y centralista, pusieron en jaque al gobierno de Rivadavia, quien debió renunciar.
El fracaso unitario facilitó la llegada a la gobernación de Buenos Aires del federal Manuel Dorrego, lo cual produjo una fuerte inquietud en el círculo oligárquico de la ciudad, que apoyaba al sistema unitario.
Así escribía el unitario Julián Segundo de Agüero a Vicente López en ocasión de la asunción de Dorrego:
"No se esfuerce usted en atajarle el camino a Dorrego: déjelo usted que se haga gobernador, que impere aquí como Bustos en Córdoba: o tendrá que hacer la paz con el Brasil con el deshonor que nosotros no hemos querido hacerla; o tendrá que hacerla de acuerdo con las instrucciones que le dimos a García, haciendo intervenir el apoyo de Canning y de Ponsonby. La Casa Baring lo ayudará pero sea lo que sea, hecha la paz, el ejército volverá al país y entonces veremos si hemos sido vencidos."
A mediados de 1828, la mayor parte de la clase terrateniente, afectada por la prolongación de la guerra, retiró a Dorrego el apoyo político y económico. Le niega recursos a través de la Legislatura y lo fuerza a transigir y a iniciar conversaciones de paz con el Imperio.
Dorrego tuvo que firmar la paz con Brasil aceptando la mediación inglesa que impuso la independencia de la Banda Oriental. Así nacía la república Oriental del Uruguay en agosto de 1828.
La derrota diplomática de la guerra con el Brasil y el descontento de las tropas que regresaban desmoralizadas fueron utilizados como excusa por los unitarios para conspirar contra el gobernador Dorrego.
El 1º de diciembre de 1828, un golpe de estado encabezado por el General Lavalle derrocó a Dorrego. Algunos unitarios se dirigieron a Lavalle y opinaron sobre lo que debía hacerse con el gobernador capturado. Salvador María del Carril le escribía a Lavalle el 12 de diciembre de 1828:
"La prisión del General Dorrego es una circunstancia desagradable, lo conozco; ella lo pone a usted en un conflicto difícil. La disimulación en este caso después de ser injuriosa será perfectamente inútil al objeto que me propongo. Hablo del fusilamiento de Dorrego. Hemos estado de acuerdo en ella antes de ahora. Ha llegado el momento de ejecutarla. Prescindamos del corazón en este caso. La Ley es que una revolución es un juego de azar, en la que se gana la vida de los vencidos cuando se cree necesario disponer de ella. Haciendo la aplicación de este principio, de una evidencia práctica, la cuestión me parece de fácil resolución. Si usted, general, la aborda así, a sangre fría, la decide; si no, yo habré importunado a usted; habré escrito inútilmente, y lo que es más sensible, habrá usted perdido la ocasión de cortar la primera cabeza de la hidra, y no cortará usted las restantes. Nada queda en la República para un hombre de corazón. "
La nefasta influencia de Del Carril se aprecia en esta carta de Lavalle a Brown: "Desde que emprendí esta obra, tomé la resolución de cortar la cabeza de la hidra, y sólo la carta de Vuestra Excelencia puede haberme hecho trepidar un largo rato por el respeto que me inspira su persona. Yo, mi respetado general, en la posición en que estoy colocado, no debo tener corazón. Vuestra excelencia siente por sí mismo, que los hombres valientes no pueden abrigar sentimientos innobles, y al sacrificar al coronel Dorrego, lo hago en la persuasión de que así lo exigen los intereses de un gran pueblo. Estoy seguro de que a nuestra vista no le quedará a vuestra excelencia la menor duda de que la existencia del coronel Dorrego y la tranquilidad de este país son incompatibles".
EL general Lavalle decide fusilar a Dorrego el 13 de diciembre. El gobernador derrocado se despedía de sus seres queridos: "Mi querida Angelita: En este momento me intiman que dentro de una hora debo morir; ignoro por qué; más la Providencia Divina, en la cual confío en este momento crítico, así lo ha querido. Perdono a todos mis enemigos y suplico a mis amigos que no den paso alguno en desagravio de lo recibido por mí. De los cien mil pesos de fondos públicos que me adeuda el Estado, sólo recibirás las dos terceras partes; el resto lo dejarás al Estado. Mi vida, educa a esas amables criaturas, sé feliz, ya que no has podido ser en compañía del desgraciado".
A sus dos pequeñas hijas decía: “Querida Angelita: Te acompaño esta sortija para memoria de tu desgraciado padre. Querida Isabel: te devuelvo los tiradores que hiciste a tu infortunado padre”.
Lavalle fusiló a Dorrego y así lo anunció en un Bando: "Participo al Gobierno Delegado que el coronel Dorrego acaba de ser fusilado por mi orden, al frente de los regimientos que componente esta división. La historia juzgará imparcialmente si el coronel Dorrego ha debido morir o no morir, y si al sacrificarlo a la tranquilidad de un pueblo enlutado por él puedo haber estado poseído de otro sentimiento que el del bien público".
En Buenos Aires, las repercusiones de la muerte de Dorrego no se hicieron esperar y el propio grupo que había gestado el golpe de Estado se alejó estratégicamente de Lavalle, quien había sido designado gobernador provisorio, pero aún no había regresado a la capital. En las provincias del interior la situación no era muy distinta.
Finalmente, ante la inminencia de una guerra civil, Lavalle accedió a reunirse con Juan Manuel de Rosas, cuya influencia era cada vez más importante en los círculos federales que asediaban continuamente a las fuerzas de Lavalle. La reunión se produjo en Cañuelas, en junio de 1829; allí Lavalle y Rosas firmaron un pacto por el cual se decidió el cese de las hostilidades, la elección de autoridades para la reinstalación de la Legislatura, que nombraría a un gobernador al que ambos se someterían junto con sus fuerzas. En tanto esto sucedía, Lavalle ejercería el cargo de gobernador provisorio y Rosas el de comandante general de la campaña. El pacto tenía una cláusula secreta, en la cual Rosas y Lavalle se comprometían a conseguir el triunfo de una lista de candidatos a diputados que había sido concebida por Rosas.
Pero los unitarios de Buenos Aires se negaron a suscribir esa lista. La ciudad se vio envuelta nuevamente en un conflicto armado entre federales y unitarios, y Lavalle, sin capacidad de respuesta, anuló las elecciones y firmó un nuevo pacto con Rosas, por el cual Juan José Viamonte fue nombrado gobernador provisorio.
A partir de entonces, la situación de Lavalle en Buenos Aires se volvió insostenible y debió exiliarse en la Banda Oriental. Allí lo encontró la noticia del ascenso de Rosas a la gobernación, como consecuencia de una fuerte campaña de prensa en la cual Don Juan Manuel hablaba de Manuel Dorrego como un mártir de la patria y de Lavalle como un salvaje asesino.
En tanto, el general José María Paz, que encabezaba la oposición unitaria del interior, se consolidaba en la provincia de Córdoba, desde donde lanzó la llamada "Liga del Interior", que pretendía acabar con los caudillos federales de las distintas provincias, aliados de Rosas. Instigado por Salvador María del Carril, Lavalle emprendió entonces una invasión a Entre Ríos desde la Banda Oriental. El objetivo era el avance sobre el litoral para reunirse con Paz, pero fue dos veces derrotado.
En 1839, con el apoyo de los exiliados del régimen rosista, pasó a Entre Ríos y comenzó a avanzar con el objetivo final de derrocar a Rosas. Pero en septiembre de 1840, Rosas logró reunir 17.000 hombres para hacerle frente, por lo cual Lavalle, al mando de apenas 1.100, se retiró a Santa Fe.
La tropa de Lavalle fue constantemente perseguida y su líder fracasó en todos los intentos de reorganizar su maltrecho ejército.
Llegó a Tucumán en 1841, desde donde intentó una vez más avanzar sobre la capital, pero fue derrotado en Famaillá por las fuerzas de Oribe, el caudillo uruguayo apoyado por Juan Manuel de Rosas. La derrota marcó el fin de la llamada "coalición del norte".
Cuando el contingente llegó a Jujuy, el 7 de octubre por la noche, se encontró con que las autoridades habían fugado hacia la quebrada de Humahuaca, dejando acéfalo el gobierno.
El  9 de octubre de 1841, una partida federal dio con la casa donde se encontraba Lavalle y disparó a la puerta. Una de las balas atravesó la cerradura e hirió de muerte a Lavalle. Su cadáver fue conducido hacia la catedral de Potosí, donde fueron depositados sus restos.
En 1858, los restos del General Lavalle fueron trasladados al cementerio de la Recoleta en Buenos Aires, donde descansan actualmente, a metros de la tumba de Dorrego. El general no pudo cumplir con su juramento: "Si algún día volvemos a Buenos Aires, juro sobre mi espada, por mi honor de soldado, que haré un acto de profunda expiación: rodearé de respeto y consideración a la viuda y los huérfanos del Coronel Dorrego".
Rosas y Lavalle

Un día del mes de agosto de 1829 tuvo lugar una célebre entrevista entre los generales don Juan Manuel de Rosas y don Juan Lavalle.
La noche estaba oscura. El general Lavalle llamó a su ayudante, capitán Estrada, y le ordenó que eligiera dos soldados de su mayor confianza. Montaron a caballo los cuatro hombres y se dirigieron en dirección al campamento del general Rosas.
A las dos leguas el enemigo les dio el alto, y un grupo de soldados de Rosas los rodeó.
-Soy el general Lavalle. Digan ustedes al oficial que los manda que se aproxime sin temor, pues estoy solo.
El capitán Estrada y los dos soldados habían quedado atrás
-Ordene usted -dijo Lavalle al jefe de la fuerza enemiga- que un hombre vaya a avisarle a su jefe que aquí está el general Lavalle, y que necesita un baqueano que lo acompañe al campamento del general Rosas.
El oficial obedeció como si se tratara del propio Rosas.
Al rato apareció el jefe de la fuerza; echó pie a tierra y, con el sombrero en la mano, saludó al general Lavalle, quien también había desmontado.
Una hora y media después llegaban al campamento. En el silencio de la oscura noche de invierno, los gauchos de Rosas dormían tranquilamente.
Un oficial superior le salió al encuentro.
-Diga usted al general Rosas que el general Lavalle desea verlo al instante.
El oficial se conmovió de pies a cabeza, pero cuadrado y respetuoso pudo responder que el general no se encontraba en ese momento allí.
Lavalle pidió unos mates, y en silencio, sentado en un banquito bajo el alero de la casa, mientras era observado por los soldados de Rosas, los tomó. Al rato dijo al oficial que lo recibiera,
-Indíqueme usted el alojamiento del general.
Y al llegar a la pieza de Rosas, agregó:
-Bien, .puede usted retirarse; estoy bastante fatigado y tengo el sueño ligero.
Sin quitarse las espuelas ni las botas, se arrojó sobre el lecho, conciliando a poco un sueño profundo.
Cuando Rosas estuvo de regreso, el oficial de servicio en el vivac le dio cuenta que Lavalle estaba solo y durmiendo en su propio lecho, y aquél, a pesar de que sabía dominar sus impresiones, no pudo reprimir algo así como la tentativa de un sobresalto.
Rosas se dirigió lentamente a su alojamiento y al entrar ordenó que dos jefes de su mayor confianza quedasen encargados de que no hubiera ruido alguno mientras durmiese Lavalle, y de que cuando lo sintieran levantado le avisaran sin demora. Cuando recibió el mensaje, Rosas le envió un mate y el aviso de que iba a verle y a tener el gran placer de abrazarle.
Cuando los dos generales se encontraron se abrazaron enternecidos. 
 Según la leyenda, Lavalle llegó al campamento de Rosas antes de tiempo y, cansado, se tendió en el catre de su anfitrión. Una criada, encargada de preparar la lechada -leche caliente con azúcar que se agregaba al mate-, consideró esa actitud una afrenta a su amo y corrió a llamar a la guardia. El brebaje lácteo, olvidado al fuego, algo deshidratado y algo quemado, se convirtió en el hoy famoso dulce.   

José María Rosa

Nació en la ciudad de Buenos Aires, el 20 de agosto de 1906. De origen conservador. Con tan solo 20 años se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires. Con la Revolución del 6 de septiembre de 1930, que derrocó al gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen, fue nombrado Director General de Rentas en la provincia de Santa Fe.
Luego de colaborar intensamente en la campaña presidencial de Lisandro de la Torre, al producirse la victoria del General Agustín P. Justo, en 1932 -por fraude político-, regresó a Santa Fe, donde obtuvo la cátedra de Historia de las Instituciones, en la Universidad. Es designado, además, Juez de Paz.
En 1936, Manuel de Iriondo ganó la gobernación de Santa Fe y lo nombró Subsecretario de Gobierno.
El 15 de junio de 1938 se fundó el Instituto de Estudios Federalistas, cuyo presidente fue Alfredo Bello, ocupando José María Rosa el cargo de vicepresidente. Este fue el núcleo inicial de la escuela revisionista.
Al poco tiempo, ganó por concurso una cátedra de Historia de las Instituciones en la Universidad de La Plata, ejerciéndola “ad honoren”.
Finalizada la segunda guerra mundial comenzó a ser perseguido por su condición de nacionalista y rosista. Por entonces, decidió radicarse definitivamente en Buenos Aires, donde encuentra su verdadera vocación docente.
En 1942 salió su primer libro de historia argentina: “Defensa y pérdida de nuestra independencia económica”, denunciando el comercio libre como factor de sometimiento al capital inglés. En 1946, apoyó en las elecciones del 4 de febrero a Perón, desde la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN). El triunfo de la autodenominada “Revolución Libertadora” lo encontró viviendo en la ciudad de La Plata, con cátedras en el secundario y la universidad. Lo dejaron cesante y también lo encarcelaron por dar refugio a su amigo y compañero John William Cooke. Pasó 70 días en prisión, 35 de ellos incomunicado.
Al salir de la prisión, descubre que ha sido dejado cesante en sus cátedras universitarias y secundarias.
Se incorpora a la conspiración encabezada por el General Juan José Valle, en 1956. Fracasada la intentona lo buscaron para fusilarlo, pero logró asilarse en Montevideo, Uruguay, donde ocupó su tiempo en los archivos preparando lo que fue su obra cumbre “La caída de Rosas”, publicado en Madrid en 1958. Es invitado a ocupar un cargo en el Instituto de Estudios Políticos de Madrid, donde publicó “Del municipio indiano a la Provincia Argentina”, en base a una serie de conferencias dictadas en la Universidad de Salamanca.
Con la llegada del Dr. Arturo Frondizi a la Presidencia de la Nación, regresó a la Argentina, retomando su intensa actividad. Es convocado por el director del Semanario Mayoría, como columnista, allí publicó una serie de artículos sobre “La verdadera historia de la Guerra del Paraguay”. Fue nombrado nuevamente Presidente del Instituto de Investigaciones “Juan Manuel de Rosas”, hasta 1965, fecha en que presentó su renuncia por divergencias entre peronistas y antiperonistas.
En la década del sesenta aporta nuevas investigaciones: “Artigas” (folleto, 1960), “El pronunciamiento de Urquiza” (1960), “El revisionismo responde” (1964), Rivadavia y el imperialismo financiero” (1964), “La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas” (1967), “Estudios revisionistas” (1967) e “Historia del revisionismo y otros ensayos” (1968). Convencido de que la tarea de reivindicación de la figura del restaurador de las leyes, estaba realizada, se radica en Montevideo. Durante su estadía en Uruguay escribe la última parte de la “Historia Argentina” (en total, trece tomos). Al mismo tiempo, continúa su actividad de conferencista en diversos lugares y ejerce el periodismo en revistas y periódicos nacionales.
El 17 de noviembre de 1972, integró la comitiva del avión charter que trajo a Perón del exilio luego de tantos años de lucha. Para entonces ya se han publicado los 13 tomos de su Historia Argentina a los que luego de su muerte se le agregarán cuatro más.
Después del triunfo electoral del 11 de marzo de 1973 y luego de asumir el gobierno el 25 de mayo del mismo año, Perón en persona, lo nombró embajador en Paraguay; pero cuando este fallece en julio de 1974, Rosa tiene problemas con el canciller Alberto Vignes y opta por dejar Asunción y aceptar la embajada Argentina en Grecia. Luego del golpe militar del 24 de marzo de 1976 volvió a la Argentina; sus libros son sacados de las bibliotecas y no se hallaban en las librerías. El viejo gladiador no se resignó y con el tiempo asumió la dirección de la revista “Línea” una clara voz opositora a la dictadura militar y única manera en un momento en que “desaparecía” gente todos los días, de mantener viva la llama del pensamiento nacional y popular.
Con el regreso de las formas democráticas a nuestro país, editó en 5 tomos, “Perón. Treinta años que conmovieron la política Argentina”. En 1987, la Municipalidad de Buenos Aires lo distinguió con el título de “Ciudadano Ilustre”.
José María “Pepe” Rosa murió el 2 de julio de 1991 sin poder concretar su gran sueño: un manual de Historia Argentina para las escuelas.

LA CASA DE GARDEL SE VISTIÓ DE FIESTA A 121 AÑOS DE SU NACIMIENTO

El domingo 11 de Diciembre, Día Nacional del Tango en conmemoración al nacimiento del cantor emblemático e indiscutido del género y al de Julio De Caro, (revolucionario del 2x4) la casa que Carlos Gardel le compró a su madre fue escenario de lujo para celebrar la fecha junto a nuevos valores del tango.
GABY
Con importante afluencia de público y por iniciativa de la Sub-Secretaría de Cultura del Gobierno de la ciudad desde las 17 hs desfilaron numerosos jóvenes por el patio interno de la "casa chorizo" sita en calle Jean Jaurés 735 de la Capital Federal, hoy Museo Casa Carlos Gardel.
GABY Y ALICIA POMETTI
Alberto Peinado, Alicia Pometti, Jorge Córdoba, Laly Martinez, Nazareno Altamirano (guitarra), Sergio Veloso, los bailarines Julio y Adriana, el ganador del certamen Hugo del Carril 2011 Sergio Veloso, Lulú y Gaby “La Voz Sensual del Tango” fueron los artistas que ofrecieron su talento para homenajear al zorzal criollo, nada menos que en el mismo patio donde mateaba con su madre.
Otro festejo paralelo se vivió aquella tarde de domingo ya que la cantante Lulú también celebra su santo el 11 de diciembre. Esta simpática cantante arrabalera que recuerda a Tita Merello en su decir fue la encargada de poner broche de oro a la calurosa tarde tanguera.
Antes, Gaby emocionó  a los presentes con tangos como Una emoción, la milonga El Zorzal, Revolver (estos últimos de Dorita Zárate y Jairo-Salzano respectivamente, dedicados a Carlos Gardel) y Tomo y obligo.
Sin duda el lugar fue intimidante para los jóvenes tangueros por su carga simbólica y emotiva, todos aseguraron sentirse elogiados por la convocatoria en un día tan importante y en el lugar más ligado al morocho del abasto. Por su parte el público demostró respeto y satisfacción ante las diferentes propuestas de los artistas.
LULU
El inmueble  de la sede del Museo Casa Carlos Gardel fue adquirido por Carlos Gardel para su madre, Berta Gardés, en 1927, a través de un crédito del Banco Nación. Allí vivieron juntos hasta 1933, último año de la estancia del cantante en Buenos Aires antes de viajar a Francia. Desde entonces, su madre compartió la vivienda con su amiga Anaís Beaux y el compañero de ésta, Fortunato Muñiz, quienes la habían empleado en su taller de planchado cuando llegó al país. Al morir Berta, en 1943, la casa quedó en manos de Armando Defino, último representante de Gardel.
Hoy puede disfrutarse allí de una importante colección de objetos originales del mítico cantor como así también sectores especiales dedicados a sus guitarristas, a Tita Merello y otros importantes exponentes del tango.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Llega una nueva edición de la Feria del Libro Lunfardo y Tanguero en la sede de la Academia Porteña del Lunfardo

Llega una nueva edición de la Feria del Libro Lunfardo y Tanguero en la sede de la Academia Porteña del Lunfardo (Estados Unidos 1379).
La Feria funcionará todos los días desde el domingo 4 de diciembre de 15 a 21. Se podrán adquirir libros, CD, DVD y muchos artículos referidos a nuestro tango. Habrá presentaciones de libros, películas y actuaciones en el Salón Nicolás Olivari.
La Feria es una creación de Marcelo H. Oliveri (periodista, escritor y autor de varios libros dedicados al lunfardo y al tango).
Tiene como objetivo fomentar los libros y la literatura tanguera. Son muchos los libros que se escriben de tango y lunfardo y que a veces no se venden en las librerías ante la abundancia de best sellers.
GABRIELA MIGUEL,CLAUDIO DURAN,MARCELO OLIVIERI,ALBERTO ASSEFF Y GABY "LA VOZ SENSUAL DEL TANGO"
Aquí durante todo el mes se puede comprar, ver y comprobar la gran variedad de material que hay sobre el tango.

LA ENTRADA Y EL DERECHO A VER LOS ESPECTÁCULOS SON CON ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

QUIÉN DESEE COLABORAR CON $ 20.- (SIN OBLIGACIÓN) SE LE REGALARÁ UN LIBRO DE LUNFARDO (SUMMA LUNFARDA) DE EDITORIAL CORREGIDOR.

Programación completa

Domingo 4 de diciembre: Inauguración de la Feria del Libro Lunfardo y Tanguero con la actuación del Coro Polifónico de la Asociación de Profesionales del Hospital Italiano. Directora del coro: Prof. Marta Monteleone. A las 18.

Lunes 5: Presentación del libro Camino de Buenos Aires de Alberto Kaplan. Hablarán: Marcelo Oliveri, Guillermo Saavedra y Luis Tedesco. A las 18.

Lunes 5: Luces de Buenos Aires Presentan: Los éxitos del tango: Juan Carlos Sapia, Héctor Raggio, Antonio Ballester, Alberto Monte, Ángel Vaona, Beba Bertel, Valentina Lamas, Martha Ovalle, Claudio Ferrer, Graciela Maño y Jorge Crescente. Piano: Ángel Giuseppetti. A las 20.

Martes 6: Poemas Tangueros con Estela Bonnet, Matias Mauricio y Roberto Selles. A las 18:30.

Martes 6: Recital de la cantante de tangos Diana Lagarde. A las 20.

Miércoles 7: Presentación del nuevo libro de Tomás Barna: Variaciones concertantes a la luz de los crepúsculos. Hablará Luis Alposta. A las 18:30.

Miércoles 7: Georgette Grayeb presenta: Entre París y Buenos Aires. Con Virgilio Dante (guitarra y canto). Invitados especiales. A las 20.

Jueves 8: Tangos y Candombe con Lilian Papasso: Presentación del libro: El guardián del umbral. Hablarán: Norma Montenegro. Con: Norberto Vogel (piano y bandoneón). Grupo Coral Kilya director: Ulises Palau. A las 19.

Viernes 9: Tango en San Telmo con Olga Reni. A las 18.

Viernes 9: La ñata contra el vidrio, charla de los Patrocinantes Miriam Peralta y Carlos Alarcón. La conferencia versará sobre los cafés porteños que más vinculación tuvieron con el tango. A las 19.

Sábado 10: Actuación del Vocal Ecléctico. Cantantes: Jorgelina Tassara, Analía Segal, Alejandra Vera, Gabriela Alejandra, Marcela Martínez, Patricia Polo, Amalia Chambo, Néstor Rímoli, Alejandro Wainschenker. Músicos invitados: Joaquín Novoa (percusionista), Nicolás Rizzo (bajista). Preparadora Vocal Flora Gril. Dirección: Camilo Reiners. Prensa Virginia Blanco

Sábado 10: Las Perlas del Tango de Claudio Durán presenta a: Estela Bonnet, Sandra Chebriau, Silvana Reyes, Silvia Nieves. Poeta invitada: Nélida Puig. A las 19:30.

Domingo 11: Homenaje al rock nacional y Tangos nuevos de Javier Penas. A las 18. Entrada $20.

Lunes 12: Un cantor nacional: Raúl Cardá. Convoca y acompaña: Zulema Varela. A las 18:30.

Martes 13: Presentación del libro sobre la Seguridad de Graciela Fiscalini. Con el poeta Carlos Alberto Dávila e invitados. A las 18:30.

Miércoles 14: Presentación del libro de Goyo Mazzeo Historias Tangueras. Hablará su editor Marcelo H. Oliveri, Siulnas, entre otros. A las 18:30.

Miércoles 14: Homenaje a Calé. Con Susana Boragno e invitados especiales. A las 20.

Jueves 15: Presentación de Bandoneón Blindado de Matías Mauricio. Artistas y poetas invitados. A las 18:30.

Viernes 16: Presentación del libro: Julio Cortázar y el tango de Héctor Fralasco. Recital del conjunto musical Buenos Aires Tango integrado por María Sánchez Gonçalvez en piano, Gabriel Nuñez en guitarra y Delcis Méndez Cherey en bandoneón con el vocalista Facundo Vallejos.

Muestra de Tango y Danza con Antonio y Graciela. A las 18.
GABY "LA VOZ SENSUAL DEL TANGO"

Viernes 16: GABY "LA VOZ SENSUAL DEL TANGO" presentando temas de su ultimo material discografico "LA COPA ROTA", actuacion especial de ROBERTO BASCOY. A las 20hs

Sábado 17: Presentación de los libros de Creadores Argentinos. A las 16.

Sábado 17: Actuación del Grupo Coraje. A las 18:30.

Sábado 17: Homenaje a Lolita Torres con Marita Tuero (cantante española), Susana Boragno y Jorge Boullousa (Silbata). A las 20:30.

Domingo 18: El Académico Correspondiente en San Miguel del Monte don Bernardo Poblet presenta: Tangos desde San Miguel del Monte: Voces: Hugo Gargiulo, Eleonora Valle. Acompañamiento en guitarra: Sebastián Castro. A las 18.

Domingo 18: Pepe Otero Presenta: Tangos y Poesías: Desnudando el Tango y la Poesía: Pepe Otero: Tangos de los 40 y poesías propias, Estela Bonnet, la voz dulce del tango, Ramiro Valdas: Pasión del sentir porteño. Dirección musical: Adrián Oronél. A las 19:30.

Lunes 19: Presentación del libro El tango lejos del Puerto de Néstor Dipaola. Hablarán personalidades destacadas de la cultura porteña. A las 19.

Martes 20: Jorge Gatti Tango presenta: Antigua Fray Pimiento, Cordal Trío y Dúo Púa Abajo (Armónica Romero). A las 19.

Miércoles 21: Inauguración de la muestra de Marta Luchenio: Retratos 2 que se exhibe en el Patio de las Columnas. Festejamos el cumpleaños Nº 49 de la Academia Porteña del Lunfardo. Entrega de premios del Concurso de Poesía Nyda Cuniberti. Entrega de diplomas a los alumnos del curso de cine y del lunfardo en la cultura porteña. Recital de Lydia Chávez, Muni Rivero e invitados especiales. A las 19.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Lanzamiento oficial del 7º Festival Internacional de Tango de Justo Daract


Imponente y federal son dos de los calificativos elegidos por Alfredo Domínguez, Intendente de la localidad puntana de Justo Daract, para describir al 7º Festival que se realizará desde el próximo 8 de diciembre hasta el 11 del mismo mes, día Internacional del Tango.
Estas palabras no son fortuitas porque esta mega fiesta que se sucede cada diciembre desde 2005 reúne a las más grandes figuras de la música ciudadana del país en una conjunción que nuclea a los nombres más consagrados del tango con aquellos de las nuevas generaciones que bregan por la consagración popular con sus nuevas propuestas. Desde todos los puntos cardinales del país llegan figuras como el legendario Juan Carlos Godoy, Lucila Juárez, Guillermo Fernández, Osvaldo Piro, Reynaldo Martín, Hugo Marcel, Gaby “La Voz Sensual del Tango”, el mítico Alberto Podestá, Guillermo Galvé, Ariel Ardit, Chiqui Pereyra, Adriana Varela, el virtuoso Juan Carlos Copes, Juanjo Domínguez, Raúl Lavié y muchos otros intérpretes del 2x4 que se arrimarán a la bellísima localidad de J. Daract para compartir su propuesta con otros artistas invitados que, ligados a otros ritmos, en esta oportunidad incursionarán en el tango: Dyango, Yaco Monti, Rubén Rada, Abel Pintos, María Marta Serralima, Alejandro Lerner y Marcela Morelo.
El pasado jueves 24 de noviembre a las 18 hs en la Casa de San Luis en la Ciudad de Buenos Aires, Azcuénaga 1087, se realizó la presentación oficial del Festival con un marco que ya vislumbraba clima de alegría y buen grupo de trabajo. Periodistas, artistas que se presentarán en el escenario puntano y otros que se hicieron presentes para acompañar a sus colegas –como fue el caso de Roberto Bacoy, Geraldine Trenza Cobre y el Diputado electo Dr. Alberto Asseff- se dieron cita alrededor de una gran mesa donde se compartieron experiencias de las pasadas emisiones del festival y se auguraron cuatro inolvidables veladas para la próxima celebración que será conducida por Fernando Bravo y Teté Coustarot.
La cita será en el Anfiteatro de los Sueños creado especialmente para esta celebración anual por iniciativa del Intendente Domínguez que, cumplidos ocho años de mandato, a partir del 10 del mes próximo ocupará una banca en el congreso provincial de San Luis. “Este festival es la realización de un hermoso sueño que hace muchos años creímos posible y hoy es una realidad”, expresó el mandatario local. “Cuando comencé mi gestión el gobernador Saá me propuso recuperar la identidad de la ciudad que había nacido con el ferrocarril y la visita de porteños que trajeron inmediatamente su música a la provincia: el tango. No teníamos escenario así que el primer paso fue construirlo, lo titulamos Anfiteatro de los Sueños porque eso es lo que realmente era y sigue siendo, un lugar donde se plasman nuestras ganas de seguir creciendo y difundiendo nuestra identidad, nuestra cultura popular”.
El show que comenzará el jueves 8 de diciembre es el único sobreviviente provincial de una época en la que los festivales de los pueblos eran un momento de recreación en el calendario anual.Mucho que ver con esa continuidad tiene el intendente Alfredo Domínguez, organizador e ideólogo del encuentro. La séptima edición del show será, además, la última que suceda con Domínguez sentado en el sillón máximo de la Municipalidad daractense.Justo cuando se desarrolle la tercera jornada del encuentro, el intendente entregará el mando a Jorge Melano, su sucesor de la misma línea política, quien todavía no se ha pronunciado sobre la continuidad de la fiesta."El festival debe seguir vivo porque no es patrimonio de un intendente, sino del pueblo", señaló el actual mandatario, quien jurará como diputado provincial y de su banca promete seguir con la realización.Seguramente con el deseo que la vida del encuentro se extienda por muchos años, el pueblo de Daract y de toda la provincia se apresta por lo pronto a disfrutar de una nueva edición
El festival cuenta con público de San Luis pero también de las provincias y países vecinos, es totalmente gratuito y ofrece uno de los mejores calificados espectáculos de tango del país, palabras de los propios intervinientes que, además de disfrutar del cuantioso público, halagan la gentil atención y profesionalidad que se respira en Justo Daract… Todos invitados.

sábado, 12 de noviembre de 2011

BAHIA BLANCA: HOMENAJE A ROBERTO ACHAVAL

En la tan esperada y ventosa mañana del 11-11-11 a las 10,30 hs se inauguró una plaqueta-homenaje al cantor whitense en la plaza que lleva su nombre. Vecinos, amigos, amantes del tango, su familia, medios y autoridades se emocionaron en el sencillo pero sentido acto.
Silvio Rauschemberger Subsecretario de Coordinación de B. Bca., José Valle CEO de Dandy Producciones, Juana Dodero de Crudeli,  Hernán Peter Delegado Municipal de Ingeniero White y Soledad Espina Concejal por el FPV e intendente interina de Bahía Blanca ante la ausencia física de Cristian Breitenstein en la ciudad.

El título de esta nota no es una frase hecha. Hay una mujer que desde los 15 y hasta sus casi 80 años amó a un hombre intensamente, relegó todos sus intereses para acompañarlo en sus sueños y apoyarlo en sus empresas y, desde hace otros 15, amanece con su imagen entre sueños y se acuesta con sus recuerdos.
Ella es Juana Dodero, su esposo fue Oscar Aníbal Crudeli. Ella es “la negra”. Él: “Cacho”. Muchos los conocieron como Roberto Achával y su esposa, pero son mucho más que la imagen de una feliz pareja para el mundo artístico. Fueron una dupla que se complementó como pocas desde el inicio, cuando se conocieron en Ingeniero White, partido de Bahía Blanca, allá por el cuarenta y pico.
Gaby, "La Voz Sensual del Tango" condujo el acto homenaje a Roberto
Achával  (11 de noviembre de 2011)
Ella lo amó como puede esperarse sólo de la mejor esposa, le dio dos hijos y hoy, cada vez que el destino se lo permite, recuerda lo excelente artista y mejor persona que fue su querido Cacho. Con lágrimas en los ojos, descubrió esta mañana junto a Soledad Espina, Intendenta interina de la ciudad de Bahía Blanca, Silvio Rauschemberger, Subsecretario de Coordinación de la ciudad, Héctor Peter, Delegado municipal de Ing. White, Eduardo Giorlandini y José Valle, la plaqueta que eterniza su carrera artística junto a una foto de vivencias que le dieron sus mayores alegrías en el mismo ámbito: cantando con el gordo, el bandoneón mayor de Bs As,  ese hombre con el que todos querían trabajar: Aníbal “Pichuco” Troilo.
La ceremonia comenzó pasadas las 10.45 en la Plaza Roberto Achával, inaugurada exactamente un año antes, para el 80 aniversario de su natalicio. Contó con la condución de Gaby “La Voz Sensual del Tango”, cantante bahiense, y la presencia de esposa e hija de Achával, Juana Dodero y Mirta Crudeli respectivamente, y Roberto Ursino, actual integrante del Honorable Concejo Deliberante de la ciudad de Bahía Blanca y vecino del cantor en su ciudad natal.
Tras unas breves palabras de la presentadora que resaltaron la importancia de mantener vigente el recuerdo de quienes hicieron grande a la ciudad, se descubrió la placa y Juana Dodero pronunció palabras que llegaron al corazón de todos los presentes, vislumbrándose que estos 15 años de separación física no lograron alejarla de su marido. “Si tuviera que volver a vivir mi vida, mil veces elegiría a Cacho” fue una de las tantas frases colmadas de amor que dedicó a la memoria de su esposo. A continuación Hernán Peter le hizo entrega de una réplica de la reciente plaqueta en formato de cuadro.
Eduardo Giorlandini fue el siguiente orador quien destacó la amistad que lo unía con el hijo de Roberto Achával a quien apodaron “tanguito”, actualmente residente en Valencia, España. El Dr. habría escrito para él una carta que nunca envió hablando de su padre y la hizo pública para esta ocasión compartiéndola en voz alta para los presentes y entregándola a la familia para que finalmente llegara a su destinatario.
Gaby, Juan Carlos Miguel y Eduardo Giorlandini
La última en usar la palabra fue Soledad Espina quien, ejerciendo ocasionalmente el título ejecutivo municipal, reconoció la importancia del recuerdo y la figura del cantor homenajeado para la ciudad. “Cuando José me pidió que declarara el evento de interés municipal empecé a investigar y profundizar mis conocimientos sobre Roberto Achával. Debo reconocer que me sorprendió su labor artística y el reconocimiento bien merecido que tiene en todo el país y fuera de él” dijo la concejal. Resaltó la presencia de amantes del tango y de hacer notar las pequeñas cosas que hacen a las grandes fortalezas de la vida como el amor, el respeto y la cultura. “Este es el acto más bello que me tocó presidir en mi pasaje como Intendente de la ciudad”.
Para finalizar el acto José Valle hizo entrega de otra réplica de la plaqueta al Sr. Juan Carlos Miguel, presidente de la cooperativa La Primera de Ing. White, verdaderos protagonistas de la memoria viva del cantor whitense con su permanente obra de mantenimiento y cuidado de la plaza que eterniza su nombre.
El evento realizado por José Valle para el Ciclo “Bahía No Olvida” de DANDY PRODUCCIONES, contó con el apoyo de la Municipalidad de Bahía Blanca, el COPROTUR, Instituto Cultural de la ciudad, Secretaría de Cultura de la Nación, Cooperativa Obrera, Canal 9 de B. Bca, Óptica Fortunato, Pavarotti Restaurante, Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina de Bahía Blanca, Asociación de Empleados de Comercio de la ciudad y  ARSA Gráfica.
José Valle, Juana Dodero y Gaby
LA PRIMERA DE INGENIERO WHITE JUNTO AL RECUERDO DE “CACHO”
La Plaza Roberto Achával está ubicada en lo que antes era el complejo de los Scouts Ernesto Pilling y los trabajos realizados en el lugar estuvieron a cargo de la Cooperativa de Trabajo La Primera de Ingeniero White. Contó con el respaldo del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación a través del Programa de Inversión Social. Se preservó todo lo vinculado con la referencia histórica del predio, se retiraron los distintos materiales existentes, se descubrieron los cimientos del primer lugar de reunión que tuvo el grupo Scout y se pintaron las instalaciones existentes. Se niveló el terreno, se instaló el sistema de riego en toda la superficie de la plaza, se colocaron árboles, plantas ornamentales y se colocó césped en toda la extensión.
Mirta Crudeli, hija de Roberto Achaval y Juana Dodero, viuda del cantor